El gran Expediente X del siglo XX sigue siendo un misterio en 2024 y su novela gráfica es un bocado perfecto lleno de intriga

El gran Expediente X del siglo XX sigue siendo un misterio en 2024 y su novela gráfica es un bocado perfecto lleno de intriga

marzo 26, 2024 Desactivado Por

Han pasado 65 años desde que un grupo de nueve excursionistas se perdieron en mitad de los montes Urales de la Unión Soviética. Semanas después de que no diesen señales de vida, las autoridades rusas los hallaron a todos muertos en circunstancias realmente extrañas: prácticamente desnudos, fuera de su tienda de campaña, alejados entre ellos y con lesiones prácticamente imposibles de explicar bajo las condiciones heladas.

El conocido como el incidente del paso Diátlov tuvo lugar entre el 1 y el 2 de febrero de 1959, siendo un acontecimiento tristemente protagonizado por los estudiantes de la Universidad Estatal Técnica de los Urales. Cinco fallecieron por hipotermia, la mayoría tenían fracturas internas propias de un accidente de coche, una de las mujeres había perdido la lengua, se encontraban en ropa interior y hasta se detectaron dosis de radiación por encima de lo normal.

La explicación oficial fue, como no podía ser de otra forma, bastante poco esclarecedora. La KGB se hizo cargo del asunto llegado el momento, lo que opacó por completo cualquier atisbo de arrojar luz sobre el tema y se cerró la investigación afirmando que una «fuerza natural convincente» había provocado la muerte.​​ Evidentemente, semejante contexto ha dado lugar a teorías, debates y fuente de inspiración para toda clase de historias paranormales, aunque también de carácter científico.

La última muestra de ello es El misterio del paso Diátlov, la novela gráfica​ a la que han dado forma ​el guionista Cédric Mayen y el dibujante Jandro González. El primero del dúo creativo ha creado trabajos como Sac à Diable y Poltron Minet, mientras que el ilustrador ha brillado con obras como La Vampira de Barcelona, más allá de haber logrado una nominación a los premios Goya en 2011. Con estos avales a sus espaldas, ambos se zambulleron en el inquietante suceso.

Dos realidades

El misterio del paso Diátlov se divide en dos perspectivas igual de interesantes y válidas, aunque con ciertas licencias narrativas. Por un lado contamos con la visión del fiscal Lev Nikititch Ivanov, un auténtico sabueso de las investigaciones al que se le encomienda liderar las pesquisas para descubrir qué ha sucedido; por el otro, tenemos los últimos días de vida de los nueve alpinistas en su viaje por la nieve.

La premisa inicial no intenta esconder lo que va a suceder al final: todos están muertos y toca plantear cuestiones que intenten establecer una lógica en el comportamiento de cada uno de los expedicionarios. No es sencillo teniendo en cuenta las circunstancias explicadas con anterioridad, pero es realmente magnética toda la etapa en la que surgen las dudas. Ese es el atractivo de la historia y se mantiene durante las más de 90 páginas repletas de viñetas.

Si bien uno podría llegar a pensar que los hechos vividos por el grupo antes de su desaparición corresponden al plano de la ficción, nada más lejos de la realidad. Igor Dyátlov -el líder de 23 años-, Zinaida Kolmogorova, Lyuda Dubinin, Rustem Slobodin y Yuri Yudin contaban con sus propios diarios personales durante la expedición, en los cuales relataban con todo lujo de detalles los días previos al fatal acontecimiento. Es gracias a ello que podemos conocer mejor sus personalidades, las relaciones que mantenían y cómo las amistades, celos y el altruismo brotaron de forma natural.

Seres humanos completamente a merced de la naturaleza y sus inclemencias, casi igual que Ivanov con la burocracia y el yugo implacable soviético. Es desde su punto de vista con el que González y Mayen aceptaron mayor laxitud por el puro hecho del entretenimiento y de reflejar con mayor visibilidad cómo el aparato político se interpuso en la investigación. La aparición repentina de la KGB corta de raíz las posibilidades del fiscal de llegar a buen puerto con alguna de las ideas que le rondaban la cabeza, las cuales no fueron nada bien acogidas entre sus compañeros.

Y es que con el paso de las décadas el incidente del paso Diátlov se ha convertido en una fuente de la que beber para los conspiranoicos y para aquellos que quieren creer que hay alguien observándonos más allá de la atmósfera. Aparición de ovnis, intervención extraterrestre, criptozoología o explicaciones más mundanas como experimentos soviéticos que, desde luego, se buscó todo lo posible que no saliesen a la luz.

No es demasiado complicado llegar a esas conclusiones, pues la mente busca respuestas lejos de donde no hay más que una marea de incógnitas. Ambos autores plantan semillas para crear una expectación constante según se avanza en las páginas y todas ellas con el convencimiento de que lo que sucedió allí responde a un fenómeno improbable, pero que tuvo que suceder. Son muchas migajas de pan a lo largo de las escenas que parecen anticipar un desenlace fatal, especialmente desde la posición de los nueve alpinistas.

Ir más allá del misterio

Una vez que la trama de El misterio del paso Diátlov no significa que la novela gráfica concluya con sus aportes. Un cuaderno gráfico de Jandro González muestra los diseños de los personajes, estudios de ambientación y propuestas alternativas para la portada de la edición francesa, pero el auténtico jugo del que extraer posibles realidades llega con un completísimo dosier.

En él, se recogen toda clase de testimonios de figuras muy involucradas con el caso, las cuales ofrecen hipótesis muy variopintas. No se cierran las puertas a absolutamente nadie, ni siquiera a la de las teorías de la conspiración. Por supuesto, Teodor Hadjiyska -considerada como la mayor experta a nivel mundial- participa con sus planteamientos, así como el arqueólogo Richard Holmgren, Andreas Liljegren, el catedrático de geomecánica e ingeniería técnica Alexander Puzrin y Johan Gaume, también licenciado en geomecánica sobre avalanchas.

Todos siendo entrevistados en profundidad por Cédric Mayen, con un texto acompañado de imágenes reales de lo sucedido en 1959, amén de infografías muy esclarecedoras plasmando las propuestas de cada uno de los responsables. ¿Cuál es la cierta? Seguramente jamás se sepa qué fue lo que sucedió realmente y esa es la clave de todo buen misterio cuya llama nunca se apaga con el paso de los años. Si quieres nutrirte todavía más de la historia, siempre puedes recurrir al videojuego Kholat lanzado en 2015, el cual cuenta con la narración de Sean Bean, y que apuesta por una vía más esotérica para explicar lo acontecido.

Imágenes | DYATLOVPASS.COM y Norma Editorial

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La noticia

El gran Expediente X del siglo XX sigue siendo un misterio en 2024 y su novela gráfica es un bocado perfecto lleno de intriga

fue publicada originalmente en

Vida Extra

por
Juan Sanmartín

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