Desterrando fantasmas en un formidable RPG de acción que no para de plantear duros dilemas morales. Análisis definitivo de Banishers: Ghosts of New Eden

Desterrando fantasmas en un formidable RPG de acción que no para de plantear duros dilemas morales. Análisis definitivo de Banishers: Ghosts of New Eden

marzo 4, 2024 Desactivado Por

El género de los RPG ha estado repartiendo grandes alegrías en lo que llevamos de año y una de las compañías que ha querido volver a probar suerte en él ha sido Don’t Nod Entertainment, los responsables de Vampyr y la saga Life is Strange. Eso les ha llevado a desarrollar un nuevo RPG de acción de los que será fácil acordarse durante mucho tiempo por lo impactante que resulta en muchos sentidos.

Este es el caso de Banishers: Ghosts of New Eden, un título que ha llegado recientemente a las tiendas sin hacer mucho ruido y que sin duda se ha convertido en una de las mayores sorpresas de lo que llevamos de año. La primera toma de contacto que tuve con este juego hace unos meses ya me dejó con unas sensaciones bastante positivas y, tal y como me imaginaba, estas no han hecho más que incrementarse con la versión final.

Su mundo de fantasía ha logrado atraparme desde el primer momento, siendo una de esas aventuras a las que hay que darle una oportunidad y disfrutar de ella en profundidad para descubrir poco a poco su grandeza, todo lo que le hace especial y lo bien que sabe mezclar temas como el amor y la muerte en un mundo de fantasía un tanto desolador, siniestro y que te costará abandonarlo una vez te pongas a los mandos. Solo diré que tras haberlo completado me han dado ganas de empezar una nueva partida y el motivo lo voy a explicar en el siguiente análisis.

Los cazafantasmas salen a escena con unos casos de los que llegan al alma

Algo que caracteriza a todas y cada una de las obras desarrolladas por Don’t Nod Entertainment son sus argumentos tan fascinantes. En el caso de este RPG de acción no es una excepción y jugará una barbaridad con vuestra mente. Os hará pensar detenidamente qué haríais vosotros si estuvieseis en la piel de los protagonistas a base de plantearos una y otra vez unos dilemas morales de los que ponen a prueba la conciencia de cada uno. A pesar de saber que estás frente a un videojuego y que nada de lo que hagas es real, es inevitable empatizar con todos y cada uno de los personajes que van desfilando por la pantalla.

Pero lo primero es lo primero y hay que ponerse en situación. La trama nos lleva hasta una Nueva Inglaterra del siglo XVII en un momento en el que la pareja de protagonistas y amantes, formada por Red Mac Raith y Antea Duarte, reciben un encargo para viajar hasta la ciudad de New Eden. El motivo se debe a que ambos ejercen de desterradores, lo que viene a ser una especie de cazafantasmas, porque los dos disponen de la capacidad de ver a los fantasmas o espíritus de las personas que han fallecido y son los que les ayudan a su manera a que abandonen el mundo de los vivos.

Este trabajo no siempre está bien visto con buenos ojos por parte de otras personas, pero a ellos les trae sin cuidado al ser unos mercenarios. Mientras acaben recibiendo el dinero que se les ha prometido, es lo único que les importa. Dicho esto, los habitantes de la ciudad la están abandonando poco a poco porque están convencidos de que el lugar está maldito por culpa de una temible entidad que está arruinando sus vidas, así que eso les llevará a nuestros desterradores a ir en su búsqueda y erradicarla por completo.

Sin embargo, una serie de infortunios acaban pasando factura a nuestros héroes y las cosas no acaban resultando tan fáciles como ellos esperaban. Tal es el caso que Antea acaba falleciendo, pero tranquilos, que no es ningún spoiler porque el propio juego no ha escondido este hecho desde el primer día que fue anunciado. Por lo tanto, la situación dejará a Red completamente devastado por la pérdida de su amada, hasta que no mucho más tarde se encontrará con ella en forma de fantasma, momento en el que el argumento no tardará en plantear la pregunta más dura de todas y la que dará pie a todo lo que sucederá a partir de entonces.

¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar para devolver a la vida a la persona que amas? ¿Serías capaz de aceptar la pérdida y tratar de seguir adelante? ¿O por el contrario te daría todo igual con tal de volver a estar con ella? Pues eso es precisamente lo que plantea Banishers: Ghosts of New Eden, porque Red y Antea formarán un equipo como si fuesen una sola persona, aunque él cuente con un cuerpo físico y ella con uno etéreo, pero son los propios jugadores los que desde el principio deberán tomar la dura decisión de cuál de estos dos caminos seguirán.

Más que nada porque el objetivo de los protagonistas es el de regresar a New Eden, donde se encuentra el cadáver de Antea para recuperarlo y hacer con él lo que sea que se haya decidido. Hasta entonces, deberán seguir ejerciendo de desterradores, teniendo que llevar a cabo toda clase de encargos, ya sean los correspondientes a la más que interesante y fascinante historia principal, o los encargos secundarios que hacen vivir otro tipo de situaciones de lo más variopintas y que tampoco se quedan atrás al presentar también sus propios dilemas morales.

Lo que tienen en común todos estos trabajos es que en ellos siempre hay alguna persona o algún espíritu detrás de todo, así que Red y Antea deben de recopilar pistas sin parar como si fuesen unos detectives para resolver los casos antes de tomar una decisión definitiva acerca de qué hacer. Al llegar al final de cada misión, el juego obliga a que tomemos la decisión de acabar con la vida del humano que esté relacionado con el caso, desterrar al fantasma destruyéndolo por completo o dejar que ascienda para que abandone este mundo en paz.

Es ahí cuando volvemos a la pregunta inicial de este título, porque el acabar con la vida de un ser humano será indispensable para que Antea regrese a la vida, mientras que aquellos que acepten su pérdida deberían de perdonar a los habitantes y solo centrarse en los fantasmas. Aun así, no todo es blanco o negro, porque entre medias hay un amplio abanico de grises, dado que ningún personaje es un santo y todos ocultan su lado oscuro, así que siempre resulta complicado tomar cualquier decisión. Sobre todo porque ninguna es la correcta y sabes que hagas lo que hagas tienes que debatirte entre seguir adelante con la decisión inicial que elegiste o lo que te dicte el corazón en el momento de la verdad.

Para que la tarea se vuelva más cruda todavía, todos los casos afectan al mundo por el que vas viajando. El hecho de asesinar a un personaje provocará cambios en los comportamientos y en los diálogos de otros personajes, al igual que afectará a la aparición de unas u otras misiones secundarias, por lo que se podría decir que en este sentido el juego ofrece una buena rejugabilidad por comprobar qué sucedería si hacemos una cosa u otra. Es más, hasta existen varios finales diferentes para desbloquear.

La relación amorosa que comparten Red y Antea es maravillosa y muestra a la perfección el sufrimiento de ambos a las acciones a las que se ven sometidos solo por cumplir su misión. Sin duda, logra que te metas de lleno por cómo transmiten ese sentimiento de soledad y de pérdida de la persona de la que estás enamorado. Además, todos y cada uno de los diálogos están doblados con una selección de voces excelentes y unos subtítulos en castellano que a veces fallan y no se muestran correctamente en momentos puntuales.

Luchando codo con codo como un solo personaje

Red y Antea están completamente unidos desde el momento en el que se vuelven a reunir y parten en la misión indicada anteriormente. Un detalle muy esencial a tener en cuenta, porque esto afecta directamente al sistema de combate, ya que en cualquier momento podremos alternar entre uno y otro con tan solo pulsar un botón para así combatir con el que queramos contra cualquier enemigo que habita en este mundo tan oscuro y despiadado.

Aunque solo es posible controlar a uno de ellos al mismo tiempo, cada uno se diferencia del otro por contar con su propia jugabilidad. En el caso de Antea, se dedicará a repartir leña a base de puñetazos devastadores, pero también es capaz de aprovechar sus capacidades de fantasma para desplazarse más rápidamente por el escenario o para dar rienda suelta a otras habilidades de lo más demoledoras para ejecutar ataques en área de los que causan estragos.

Por su parte, Red no se queda atrás al dar tajos con su espada o pegar unos tiros muy potentes con una escopeta. Asimismo, dispone de ataques normales o débiles y hasta puede bloquear los ataques o contraatacar si se ejecuta en el momento exacto, pero ya os aviso que es tan sumamente complicado esto último que al final lo más sencillo es dedicarse constantemente a esquivar los impactos de los adversarios y buscar el momento oportuno de devolver los golpes. La razón es que no siempre se aprecia bien cuándo van a atacar y el sistema de bloqueo no está lo suficientemente pulido como para que sea tan útil.

En cualquier caso, los combates son muy numerosos a lo largo de la aventura. Por el escenario no paran de aparecer espíritus malignos en busca de acabar con nuestros personajes y a los que hay que eliminar necesariamente para seguir adelante. Sin embargo, durante las primeras horas resulta de lo más entretenido dedicarse a masacrar a estos enemigos incorpóreos, pero a la larga las batallas se vuelven un tanto repetitivas debido a que la variedad de enemigos no es muy elevada, así como las formas de eliminarlos, por lo que al final te causa un poco la sensación de estar haciendo lo mismo una y otra vez.

En cambio, los encuentros contra los jefes finales sí que son más atractivos, porque estos plantean estrategias diferentes. De todos modos, tampoco quiero dar la sensación de que sea un suplicio los combates, porque la acción está tan bien lograda que es imposible que no resulten entretenidos, lo que no quita que se habría agradecido más tipos de enemigos o más combinaciones de ataques. No obstante, es indispensable saltar entre Red y Antea de vez en cuando, dado que uno es más efectivo contra ciertas criaturas o resulta más fácil eliminarlos con uno de ellos.

En otro orden de cosas, en ningún momento se me hizo cuesta arriba en el nivel de dificultad medio, pero también he de reconocer que los compases finales sí que me obligaron a esforzarme más y darlo todo a los mandos. Y es que una buena forma de saber si estás avanzando demasiado rápido es por el nivel de los enemigos, por lo que a veces no te queda más remedio que dedicarte a cumplir casos secundarios para ganar puntos de experiencia y así fortalecer a los personajes, ya que de lo contrario es fácil pasarlas un poco canutas al volverse tan duros los adversarios. Sin embargo, ni con esas me fue suficiente, aunque en parte también lo agradecí al tener que verme las caras contra un reto más duro.

La exploración en este inquietante mundo de fantasía

El camino de Red y Antea hasta New Eden no es ningún camino de rosas. En este mundo de fantasía tan oscuro no pararán de acechar los peligros, al igual que la exploración es un apartado fundamental que está presente de principio a fin. Desde luego, es un apartado que saca a relucir la vena de aquellos que no les guste dejar un solo rincón sin mirar en este inmenso mundo abierto que normalmente tiene un destino principal en base a la misión que se esté llevando a cabo en ese momento.

Aun así, a pesar de poder viajar de un lado a otro, la aventura presenta sus limitaciones para evitar que lleguemos al final desde el primer momento. Eso se debe a que poco a poco Antea va desbloqueando nuevos poderes especiales que son los que resultan de vital importancia para abrir caminos que de primeras permanecían bloqueados, así que se podría decir que hay bastante backtracking al tener que regresar una y otra vez a lugares visitados previamente para acceder a esos caminos que en un primer momento estaban ocultos o totalmente inaccesibles.

La ambientación es magnífica y sabe captar a la perfección esa sensación de formar parte de unas tierras en las que el mal habita por todas partes, con zonas muy diferentes de otras mientras vas pasando pantanos, bosques, montañas congeladas, cuevas invadidas por la oscuridad y pequeños pueblos con sus respectivos ciudadanos. Asimismo, lo que no falta son decenas de documentos y libros que sirven para darle un mayor trasfondo a este mundo con infinidad de mensajes acerca de los viajes y situaciones que han vivido determinados personajes, para así conocer mejor todos sus secretos, lo que no quita que a la larga se hagan un poco bola estos mensajes por ser tan excesivamente extensos.

Por otro lado, volviendo al tema de la exploración, el mapa muestra perfectamente los lugares clave a los que hay que acudir, ya sean puntos importantes para la trama u otros secundarios que sean de gran interés. Sin embargo, un problema es que no siempre termina de quedar muy claro la forma de alcanzar o llegar a determinados lugares mientras no paras de cruzar pasillos de lo más estrechos, barrancos, cuerdas por las que subes y bajas, objetos que hay que desplazar para subir por ellos. Y todo ello sin dejar de lado puzles de todo tipo que también hay que resolver en múltiples ocasiones.

Precisamente, debido a las dimensiones tan colosales de este mundo abierto, hay que localizar hogueras que son las que ejercen de puntos de viaje rápido, pero no siempre están situadas cerca de lugares a los que hay que llegar, por lo que no faltarán los momentos en los que hay que pegarse una buena pateada. Eso sí, lo que no se puede negar es la cantidad tan descomunal de actividades secundarias, ya sea entre zonas para combatir contra enemigos de tipo élite, puntos para viajar al Vacío y afrontar otros desafíos, cofres ocultos, localizar artículos coleccionables o piezas de equipo para fortalecer a los personajes y tampoco faltará la recolección de recursos.

Esto último se convierte en un pilar fundamental del viaje debido a que cada pieza de equipo pide consumir unos objetos determinados para potenciar sus estadísticas. Además, ciertas actividades requieren que Red realice un ritual que varía dependiendo de las necesidades de ese momento, por lo que hay que elegir el adecuado y teniendo cuidado de no fallar para no malgastar los objetos que tengamos en el bolsillo.

Por lo demás, he estado jugando en la versión de PS5 en el modo rendimiento y por lo general todo se veía muy fluido, aunque también debo reconocer que es un tanto inestable porque cuando hay muchas cosas en pantalla caen un poco los fps. No hasta el punto de que se vuelva injugable o algo molesto, pero se nota que el juego no es capaz de mantener una velocidad de imagen fija. Al menos, he de decir que todo luce de maravilla con un apartado artístico fantástico gracias al motor gráfico Unreal Engine 5, en especial sus cinemáticas con las que parece que estás presenciando una película.

La opinión de VidaExtra

Don’t Nod puede sentirse orgullosa de haber desarrollado otro juego de los que dejan una huella en la memoria de cualquiera que se ponga a los mandos, sobre todo por su narrativa simplemente soberbia. La historia de amor y superación de Red y Antea te mantiene enganchado desde el primer al último minuto que dura este juego en el que no paras de resolver casos con unos dilemas morales tan duros que te dejan pensando si has hecho lo correcto incluso después de haber dejado de jugar.

Aparte de por lo interesantes que resultan todos y cada uno de los casos que van surgiendo, el juego no para de tratar temas relacionados con la discriminación, la brujería, la religión o el ocultismo, entre otros, llevando al extremo las capacidades de los seres humanos con tal de demostrar de lo que somos capaces en determinadas situaciones con tal de cumplir con nuestras proposiciones. Especialmente en el caso de Red y Antea con tal de que esta resucite o pueda descansar en paz.

El mundo de fantasía en el que te sumerges de lleno es de los que apetece recorrer sin cesar, aunque también se habría agradecido que la exploración hubiese estado más pulida, así como sus combates, para conseguir que así fuese un título excelente en todos los sentidos. Aun así, Banishers: Ghosts of New Eden es un juegazo en toda regla y sabe cómo hacerte vivir una experiencia personal de las que te impacta de lleno en el corazón por el enorme peso que pueden tener nuestras decisiones.

Precio de Banishers: Ghosts of New Eden

La edición física de Banishers: Ghosts of New Eden la tenéis disponible por 53,99 euros. En cambio, si sois más de tener los productos en formato digital, entonces podéis haceros con él por 59,99 euros en PlayStation Store para PS5, en la tienda de Microsoft para Xbox Series X/S o en Steam para PC.

Banishers: Ghosts of New Eden Videojuego para PlayStation 5

Duración de Banishers: Ghosts of New Eden

La duración de Banishers: Ghosts of New Eden varía demasiado dependiendo de la forma de jugar de cada uno. Los que prefieran centrarse única y exclusivamente en la historia principal es fácil que esta les pueda durar algo más de 30 horas, pero a la que te dediques a completar ciertas actividades o casos secundarios es fácil que la cantidad aumente a las 45-50, incluso doblarse esta última cifra en el caso de querer ir a por el 100%. Y eso sin contar el hecho de que es necesario rejugar toda la campaña para desbloquear el resto de finales.

Imprescindible

Banishers: Ghosts of New Eden

Plataformas
PC, PS5 (versión analizada) y Xbox Series X/S

Multijugador
No

Desarrollador
Don’t Nod Entertainment

Compañía
Focus Entertainment

Lanzamiento
13 de febrero de 2024

Lo mejor

La relación entre Red y Antea.
Las decisiones morales que plantea la trama.
Su asombroso mundo de fantasía.

Lo peor

El rendimiento no termina de ser perfecto.
La exploración a veces resulta un tanto confusa.


La noticia

Desterrando fantasmas en un formidable RPG de acción que no para de plantear duros dilemas morales. Análisis definitivo de Banishers: Ghosts of New Eden

fue publicada originalmente en

Vida Extra

por
Sergio Cejas (Beld)

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